12 May

Boletín de información – Especial Covid19 SRAS2 – Trabajadores de la salud y la atención

Descárgatelo aquí:

https://cntmadrid.org/wp-content/uploads/2020/05/AIT_Healthcare_workers_2020-04_ES.pdf

La pandemia de coronavirus afecta a todos los países y tendrá un impacto, directo o indirecto, en la vida de miles de millones de personas. Es importante, a pesar de las crisis por las que atravesamos, mantener nuestra mente crítica, tratar de comprender cómo llegamos a esta situación, cómo hacer frente y cómo imaginar soluciones para después de la crisis.

La AIT es la Asociación Internacional de Trabajadores. Reúne a trabajadores de todo el mundo, reunidos en secciones nacionales, que se reconocen a sí mismos en los principios, tácticas y finalidades del anarcosindicalismo. Queremos contribuir a este necesario trabajo de reflexión crítica colectiva sobre la situación.

En este boletín, hemos reunido textos producidos por secciones de la AIT, o grupos cercanos a nosotros, que están activos en el sector de la salud y la atención. De estos artículos se desprende que, en general, la situación es la misma en todas paises : falta de recursos, falta de capacitación, personal sacrificado por la falta de preparación de los servicios de salud que han sido destruidos durante varios años en nombre de la eficiencia gerencial y la rentabilidad financiera. Hoy vemos la efectividad de estas reestructuraciones : un caos total … Esta desorganización e incluso este caos no son fruto del azar, no se deben a los anarquistas, son el resultado de la acción combinada del Estado y el Capitalismo. Para salvar a la humanidad, no tenemos más remedio que organizarnos colectivamente para poner fin al lors responsables que son el Estado y al Capitalismo.

Si desea continuar recibiendo este boletín, comuníquese con su sección de AIT en su país (la lista de contactos se encuentra en http://iwa-ait.org, para España : exteriores@cntait.org ) o contacta con el secretaríado de la AIT :  secretariado@iwa-ait.org

«La anarquía es la máxima expresión del orden» (E RECLUS)
¡Terminemos con el Caos de Estado y Capitalismo!

ÍNDICE :

– Organización de Trabajadores Asistenciales en una Pandemia (Sol Fed, UK, 2020-04-10)    2

– Posición de la Confederación Autónoma de Trabajadores de Bulgaria en relación con la pandemia mundial y la introducción del estado de emergencia en Bulgaria (ARC, Bulgaria, 2020-03-13)    3

– Triaje de guerra, confinamiento y el papel de la clase trabajadora (CNT-AIT, España, 2020-04-03)    4

– Trabajadorxs de Residencias: ¿Carne de cañón para el coronavirus?(SolFed, UK, 2020-04-08)    5

– Incluso (y especialmente) durante una crisis, ¡la acción directa obtiene resultados ! (CNT-AIT, Francia, 2020-04-07)    6

– Contra la insensatez, la experiencia. Análisis situación actual. Sanidad CNT Madrid (CNT-AIT, España, 2020-03-28)    7

– ¡Las elecciones profesionales no protegen a los sindicalistas, son un señuelo y una trampa! ¡No a la represión contra los trabajadores del sector salud! (CNT-AIT, Francia, España, 2020-04-07)    9

– !¡Trabajadores de Sanidad no son soldados! (CNT-AIT, Francia, 2020-04-05)    10

– Apoyo mutuo en acción: AIT presenta ejemplos de solidaridad concreta (BASF-AIT Bangladesh, ZSP-AIT Polonia, marzo de 2020)    11

– Este Sistema Nos Está Enfermando (Secretariado de la AIT, 2020-03-16)    11

– #CORONAVIRUS: MIENTRAS QUE LOS POLÍTICOS PARLOTEAN ¡LOS TRABAJADORES ESTÁN SUFRIENDO!(CNT-AIT, France, 2020-03-08)    14

12 May

LOS DE CHICAGO FUERON LUCHADORES, NO MÁRTIRES. LAS DE AHORA SI.

Pasado éste primero de Mayo, porque todos los días son primeros de Mayo, queremos seguir recordando a todas las personas trabajadoras que se enfrentaron y se enfrentan al poder, como los obreros de Chicago que lucharon por las ocho horas de trabajo y cuya entrega se conmemora. Pero ahora, en éste encarcelamiento domiciliario masivo, en éste ataque a todos los derechos que las que lucharon habían conseguido, queremos recordar también a las mártires de la crisis sanitaria actual, a aquellas personas que han sido abandonadas a su suerte en ésta crónica de una muerte anunciada: nuestras ancianas en las residencias, las personas dependientes, las sin papeles, las sin hogar, y, en general, todas las que, de una forma u otra, son más vulnerables en condiciones normales y que en las actuales condiciones están condenadas, como se está viendo. Las que han salido adelante, lo han hecho en su mayor parte por el apoyo de sus iguales, de las otras trabajadoras, pues quienes gestionan y se benefician del sistema, quienes acaparan poder y bienes en cantidades inimaginables, que podrían usar para ayudarlas, están más preocupados de sus bolsillos, no de las vidas que se pierden por su avaricia.

Hay una diferencia entre quienes murieron aquel primero de Mayo y quienes lo hacen ahora. Entonces fue el asesinato premeditado de los poderosos contra quienes se revelaban contra la injusticia del sistema y podían acabar con sus privilegios; ahora es el asesinato de los poderosos contra quienes les sobran, en un planeta cada vez más estrecho. En ambos casos, la finalidad es la misma: seguir estando por encima, exprimiendo a la mayoría que trabaja para seguir detentando el poder sobre las demás y acaparando los recursos que nos son tan necesarios.

Pero si entonces lo que se avecinaba y animaba a las trabajadoras a luchar era la visión de un futuro sin clases ni explotación, hoy, cuando los estados y los ricos ya se han destapado del todo, lo que nos va a servir de acicate para la lucha es la pura supervivencia, la necesidad de vivir, en un mundo que ya no va a ser el mismo nunca más.

APUNTES PARA ANTES DE QUE ACABE LA CRISIS SANITARIA

Y es que en algunos sitios se quita importancia a la epidemia de Covid-19 diciendo que se está exagerando, ya que, en términos generales, produce menos muertes que otras enfermedades comunes en nuestra parte del planeta, muchas menos de las que producen enfermedades de otras partes del mundo, como las tropicales, y muchísimas menos de las que producen los capitalistas en su ansia de rapiñarlo todo, como las causadas por el hambre y las guerras. Se pretende así, quitarle hierro al asunto.

Más allá de la reflexión inevitable de cómo se cuantifica y da valor a las vidas humanas -¿al peso?, ¿por “importancia”?, ¿por región del planeta?, ¿por nivel social?…-, estamos de acuerdo en casi todo, excepto en que pensamos que, a pesar de eso, hay que tomarse muy en serio ésta enfermedad.

En primer lugar, la enfermedad y el virus que la provoca siguen siendo un misterio por resolver. Cosas que se están descubriendo ahora, por ejemplo la cantidad de personas portadoras que no enferman (algo habitual en muchos patógenos, como en la gripe o la tuberculosis), pueden cambiar completamente nuestra percepción de muchos factores, como su capacidad de contagio y su capacidad de matar. Además las medidas que se están tomando no incluyen la generalización del test específico de detección de la enfermedad, y lo normal es que se valore en función de síntomas que coinciden con muchas otras enfermedades; la idea que nos estamos formando puede estar totalmente equivocada. Para ponerlo más fácil, mientras vamos interpretando lo que hace el virus, seguramente de forma errónea, éste va mutando, con lo que los pocos aciertos que hayamos conseguido pueden no servir para nada.

Por ahora sabemos que la enfermedad de Covid-19 concentra muchos casos en muy poco tiempo, con lo que los -avariciosamente- empobrecidos sistemas de protección social (sanitarios y de servicios sociales) se desbordan y producen las terribles situaciones que ya conocemos en residencias, centros de salud, etc. Sabemos que el Covid-19 se va a quedar con nosotras, como la gripe y otras infecciones comunes, y necesariamente volverá a haber brotes periódicos. También sabemos que incide y es más mortífera en los colectivos y las personas más frágiles, desprotegidas y abandonadas del sistema: ancianas, presas, sin papeles, enfermas crónicas, sin techo, trabajadoras sexuales, víctimas de trata, vendedoras callejeras, dependientes, con problemas de salud mental, racializadas, extigmatizadas, etc. Sabemos que a nivel mundial el daño es mucho mayor en los países y zonas que han sido colonizados y -avariciosamente- empobrecidos por los países “ricos”, y en las zonas donde estos están generando guerras, basadas siempre en intereses económicos y de dominio político.

Teniendo en cuenta lo anterior, el aislamiento domiciliario (para quien tiene casa), que es la medida estrella que están tomando la mayoría de gobiernos del mundo frente a la pandemia, no sirve para solucionarla, sólo aplaza el problema, empeorando la situación. En cuanto la gente vuelva a la vida rutinaria, el virus volverá a expandirse (como se está viendo en China) Por el camino, nos van dejando sin trabajo, sin libertad, sin relaciones sociales, sin familiares y amigas (que van muriendo), sin dinero ni recursos, van militarizando las calles, criminalizándonos,… La única manera de enfrentarse a la enfermedad y controlarla es aplicar universal y repetidamente la prueba específica de detección del virus, para saber dónde está y actuar en concreto en quienes están afectadas, asegurando sus derechos, cuidados y acompañamiento. Algo que han dicho “eminencias” en epidemiología de todo el planeta.

LO QUE SE AVECINA DESPUES NO NOS HACE SONREIR

Pero, sin quitar ni un ápice de importancia al sufrimiento generado por la gestión de la actual crisis sanitaria (también nosotras, en éste sindicato, estamos enfermando y perdiendo a seres queridos), en una visión de conjunto, lo más preocupante de la crisis sanitaria es que es la puerta de entrada para lo que se avecina. La previsible gestión por parte de políticos, ricos y poderosos, va a superar con mucho los padecimientos actuales para la mayoría, y muy especialmente para quienes ya viven al límite, aquí o en cualquier parte del planeta.

La recesión económica que va a seguir a las medidas contraproducentes que se están tomando, va a ser aprovechada para lo que siempre han servido las crisis: apretarnos el cinturón, ésta vez masivamente, a la altura del cuello y bien fuerte. Los empresarios ya están tomando posiciones y avisando al gobierno de que ellos no van a sufragar los gastos. Ya sabemos a quién acaban haciendo caso los gobiernos. Y quienes acabamos pagando con recortes y represión.

En un plazo corto (entre 10 y 50 años) el petróleo y los combustibles fósiles se habrán acabado. La extracción de crudo y gases va disminuyendo y es cada vez más cara. Literalmente, estamos consumiendo los últimos barriles. Los “sagrados” beneficios de los accionistas e inversores del sector, están en declive y condenados a desaparecer. Sin petróleo, no hay movilidad. Sin petróleo, la economía capitalista mundial, que depende de energía barata, se hunde, especialmente en los países con más industria. Eso lo saben gobiernos y empresarios desde hace mucho.

En un plazo corto o medio (entre 10 y 100 años para el mediterráneo) una enorme franja del planeta entre los polos se habrá ido convirtiendo en un desierto. La población en riesgo de muerte por hambre, falta de agua y recursos básicos se va a contar por miles de millones. Nos podemos imaginar que no serán los privilegiados, que acumulan todo, los que se vean más afectados, sino las que vivimos al día, las trabajadoras. Eso provocará migraciones masivas, disturbios, enfrentamientos sociales y guerras en aumento, causados por la necesidad de sobrevivir de la mayoría de la población mundial y la inercia de la acumulación y el privilegio de la minoría rica.

LAS MEDIDAS CONTRA EL COVID-19 EN REALIDAD SON PARA OTRA COSA

Valorando todo en conjunto, es fácil apreciar que, si bien las medidas que se están tomando no sirven para frenar la enfermedad, sí están sirviendo para alisar el terreno a las siguientes “crisis” mundiales. Son los preparativos: el equivalente a las maniobras militares para las guerras.

Pensando en la crisis económica posterior a la sanitaria y en la crisis energética provocada por el capitalismo las medidas actuales sirven, con la excusa de la enfermedad, para ir acostumbrándonos a la falta de movilidad y al encierro voluntarios, sirven para reestructurar la economía (sin tocar el fondo de la misma, que es el reparto desigual) dejando en paro a gran parte de la población trabajadora activa, para quitarse de en medio a los pequeños empresarios e inversores que hacen competencia a los grandes, para meternos el miedo en el cuerpo asegurándose así nuestra sumisión y obediencia, etc.

Si le añadimos la crisis climática y ecológica generadas para satisfacer la avaricia de unos pocos, las medidas actuales sirven para hacer “eugenesia” filonazi (genocidio de la población “débil”, “diferente”, dependiente e “imperfecta” -usando el lenguaje fascista-, como ancianas, excluidas, personas con enfermedades crónicas), sirven para ensayar los métodos de criminalización y control de población masivos que usarán después, sirven para militarizar aún más las calles, para enfrentarnos entre nosotras y hacer que perdamos la capacidad de unirnos, haciéndonos desconfiar unas de otras (todas somos contagiosas), etc.

Todo ello, sin que ninguno de los responsables y beneficiarios de las crisis sanitaria, económica, energética y ecológica asuman el coste de sus decisiones y privilegios, creando un falso “enemigo” -el virus- y desviando la atención del verdadero enemigo: el capitalismo. Ahora pueden hacer todo lo que quieran sin justificarse: “La catástrofe no la hemos creado nosotros por mantener nuestros intereses y privilegios, es que hay un bicho muy malo que quiere haceros daño del que os tenemos que proteger”, parecen decirnos, riéndose en nuestra cara.

No es necesario irse a las teorías de la conspiración para explicar lo que está pasando y prever lo que va a pasar. Estas situaciones y cambios se producen por la inercia misma del sistema en que vivimos y de quienes dependemos de él; un sistema basado en la avaricia, la imposición, la jerarquía y la desigualdad.

Los que mandan en los países industriales, aprovechan el miedo globalizado y el “río revuelto” para tratar de sacar ventaja de sus competidores en otros países e imponer políticas que les favorezcan en la geopolítica mundial; los políticos de cada estado, cagados ante lo que se les viene encima, se arropan con, y apoyan a, los que les son imprescindibles para mantener su posición en el poder (quienes les financian: banqueros y grandes empresarios); los fascistas y nazis de todos los tipos, aprovechan para infiltrarse e imponerse, ahora que la calle está tomada por sus iguales (militares, policías y guardias privados, con quienes comparten la misma filosofía castrense y mutua simpatía); los inversores y accionistas aprovechan para especular con las necesidades masivas, creando carencias a la población que luego reconvierten en beneficios; las clases medias de los países industriales, acostumbradas a vivir “desahogadamente” a costa de las trabajadoras de otros países y ahora en pánico por la pandemia, para mantener su estatus piden “mano dura”, “medidas contundentes”, denuncian a sus vecinas y miran para otro lado ante la desgracia ajena; los empresarios, sabedores de su posición de poder, aprovechan para exagerar sus “pérdidas” -léase, menos beneficios- y presionar a las trabajadoras para que acepten trabajar por un plato de sopa y en condiciones de miseria; los sindicalistos de arriba, que llevan viviendo del cuento toda su existencia, firman lo que sea con tal de mantenerse entre los “elegidos”; los sindicatontos de abajo, obedecen las directivas interesadas de los de arriba, ya que “todos vamos en el mismo barco”;… y así, un sin fin de pequeñas y grandes acciones que se van sumando y acaban en lo que las trabajadoras de todo el mundo bien conocemos: “nosotras ponemos las muertas y ellos se llevan los beneficios”. Ahora más que nunca el dicho es válido, cuando a nivel mundial las muertes por coronavirus y la crisis económica inmediata se contarán por cientos de miles, quizás millones, y las muertes por la crisis energética y por el calentamiento global quizás por miles de millones.

Eso enumerando sólo las bajas de nuestra especie. Si miramos el desastre provocado a nivel de vida planetaria no hay páginas suficientes para contar la tragedia.

EL APOYO MUTUO VA A SER IMPRESCINDIBLE, PERO NO VA A SER SUFICIENTE

No hay recetas para enfrentarnos a lo que se avecina, pero quedarse en casa sin hacer nada (o limitarse a aplaudir, que para el caso es lo mismo) es, a la vista de los hechos, un suicidio colectivo.

Las numerosas medidas de solidaridad entre iguales, de reciprocidad y apoyo mutuo colectivo, abren un camino sin el que se hace imposible salir adelante con lo que ya tenemos y con lo que se nos viene encima, pero ahora es más necesario que nunca que nos unamos las personas trabajadoras, que recuperemos nuestra identidad de clase, de clase obrera productora, frente a la clase capitalista parásita, para unir fuerzas y enfrentarnos a la cascada de crisis actuales e inminentes provocadas por éste sistema. Las trabajadoras, la clase obrera, somos el único colectivo que históricamente ha puesto contra las cuerdas al capitalismo patriarcal, militarista y antiecológico que se ha extendido por todo el planeta. Hay que volver a recuperar la fuerza perdida en éstos años de neoliberalismo. Nos va en ello nuestra vida y la de toda la biosfera. Es nuestra responsabilidad.

En lo inmediato nos corresponde exigir y luchar por que se apliquen medidas eficaces y protectoras para quienes más lo necesitan; que paguen las consecuencias de las crisis (sanitaria, económica, energética y ecológica) quienes se han beneficiado de su creación y se siguen beneficiando de sus consecuencias.

En general, parece lo más razonable seguir empleando las fórmulas que, en el contexto hoy más real que nunca de la lucha de clases (es decir, lucha entre los intereses de las que somos mayoría y los intereses de esos pocos codiciosos), han sido útiles siempre: oponer, a la fuerza de los privilegiados y sus grupos armados, la fuerza de la clase desposeída unida (ellos tienen mayor capacidad de matar, pero nosotras somos muchas más); a las imposiciones y leyes interesadas de los políticos y jueces, la desobediencia; a la dependencia de éste sistema que nos condena en masa, la creación de alternativas autogestionadas; a la individualización, la desigualdad y el aislamiento, opongamos el apoyo mutuo, la horizontalidad, el internacionalismo, el federalismo… Es de sentido común, tampoco dejarse llevar por los cantos de sirena de métodos que han demostrado sólo ser eficaces para reproducir el sistema, no para acabar con él, como todos los basados en la delegación, la jerarquía y la autoridad.

En resumen, contra el capitalismo y sus crisis, el único remedio sensato y viable es la Anarquía. Como camino, para enfrentarse ahora al sistema actual, y como finalidad, para reconvertir y reconstruir lo que quede cuando caiga. Lo demás son callejones sin salida.

Para empezar por lo más inmediato, exijamos que se aplique el test específico de detección del Covid-19 a toda la población, en todas partes.

15 Abr

ANEXO A LA GUÍA LABORAL: PROTECCIÓN EN ENTORNOS DE TRABAJO CON MAYOR RIESGO DE CONTAGIO POR CORONAVIRUS

Versión abreviada en PDF
(actualizada a 15 de abril)

#SomosTrabajadorasNoSoldadosNiHeroesNiMartires
(compartid y distribuid esta etiqueta en vuestras redes)

Usamos aquí, en general, el femenino como genérico, así que, por ejemplo, cuando decimos “nosotras las trabajadoras”, “si eres limpiadora”, etc. se referirán a “las personas”, incluyendo a hombres y mujeres: “nosotras las (personas) trabajadoras”, “si eres (persona) limpiadora…

Esta guía es un anexo de la Guía laboral ante la emergencia sanitaria por el coronavirus (Covid-19) que editamos en la CNT-AIT de Madrid, con información sobre las situaciones laborales derivadas de la pandemia, por lo que os interesa leérosla primero.

La que estáis leyendo ahora son nociones básicas dirigidas especialmente a las trabajadoras que en vuestros curros estáis conviviendo codo con codo con el virus, no sólo a las de centros hospitalarios públicos y privados, sino para cualquiera que trabaje en contacto directo con él (con enfermas, con objetos que han estado en contacto con enfermas, en ambientes donde ha habido o hay enfermas…) La hemos enfocado específicamente para ayudaros a tomar las medidas necesarias para asegurar vuestra protección y la de quienes os rodean ante la falta de formación e información generalizadas que hay.

Los empresarios y administraciones están obligándonos a trabajar sin tomar las medidas de protección adecuadas, como estaréis viviendo en vuestras propias carnes y viendo en noticias y redes. Si las propias trabajadoras expuestas a la infección no contamos con la protección necesaria, entonces nadie estará a salvo; seremos el principal foco de transmisión. No debemos asumir los costes de una gestión nefasta e interesada que nada tiene que ver con la salud y que sólo se preocupa de asegurar el ahorro en gasto de unos y los beneficios de otros.

Aunque en vuestro curro no estéis en contacto directo con enfermas u objetos contaminados, algunas cosas que se dicen aquí pueden seros de utilidad para calcular los riesgos que corréis y tomar las medidas de protección necesarias o exigir que se tomen. El virus es altamente contagioso y puede estar en cualquier parte. Si tenéis dudas o necesitáis apoyo, poneos en contacto con nosotras en:

Sindicato de Enseñanza e Intervención Social: ensemad@riseup.net
Sindicato de Metal, Minería y Química: metal@cntmadrid.org
Sindicato de Oficios Varios (resto de sectores): cntait@sovmadrid.org

Para no reiterar, cuando hablamos de empresas, también nos referimos a los centros de trabajo de las administraciones; si decimos empresarios y trabajadoras, incluimos a los gestores públicos de los tajos y a las trabajadoras públicas.

GENERALIDADES A TENER EN CUENTA

El virus, la enfermedad que provoca, cómo se propaga, sus consecuencias… siguen en fase de estudio. Esto quiere decir que todo lo que se está diciendo puede cambiar y de hecho está cambiando. Por sentido común y como norma general de prevención, en éstas circunstancias tenemos que ser más exigentes con las medidas de protección y seguridad. En la situación actual, ser más desconfiadas o aprensivas de lo normal, es una actitud saludable. Esta forma de conducirse es especialmente conveniente entre las más vulnerables (de riesgo, en exclusión, dependientes, estigmatizadas…)

Los documentos y disposiciones a que hace referencia esta guía, pueden estar siendo actualizados y modificados en estos mismos momentos. Revisad las versiones más actualizadas de lo que consultéis, pero conservad las versiones anteriores: pueden seros de utilidad para protegeros si vuestros jefes toman represalias, o para denunciar negligencia o reclamar daños si enfermáis, por ejemplo.

Como es imposible abarcar todos los casos, ni esta guía, ni internet, ni las leyes, ni nada, sustituyen vuestra propia reflexión, ni vuestras propias medidas. En el mundo laboral no hay salidas fáciles para las trabajadoras: enfermar por Coronavirus o enfrentarse a los jefes, todo tiene sus consecuencias. Meditad las cosas por vosotras mismas, debatidlo con quienes tengáis cerca, decidid qué hacer y actuad. Fiaros de vuestra intuición y la de vuestros iguales. Recordad: ellos también tienen miedo.

Normalmente las empresas se saltan las leyes sin demasiadas consecuencias y las respuestas legales y judiciales suelen ser escasas y lentas, aún más en el momento actual, por lo que nuestra mayor defensa será siempre el apoyo y la organización junto a nuestras compañeras de trabajo y junto a la comunidad que nos rodea. Hacer las cosas colectivamente multiplica nuestras posibilidades de éxito. Tratad siempre de implicar a vuestras compañeras y de apoyarlas cuando os necesiten.

QUIEN TIENE LA RESPONSABILIDAD Y DEBE PONER LAS MEDIDAS

Como norma general, corresponde al empresario y a la administración velar por la salud y seguridad de las trabajadoras en el centro de trabajo, dotarlas de la formación e información adecuadas y tomar las medidas en caso de emergencia. Ello viene regulado en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, entre otras.

En una palabra, en nuestros trabajos tenemos que contar con las protecciones que garanticen nuestra seguridad; el esfuerzo y el coste de las mismas debe recaer sobre la empresa y la administración, nunca sobre la trabajadora. Hay que exigirles que cumplan.

QUE TRABAJADORAS DEBEN ACTUAR PARA ESTAR PROTEGIDAS EN EL TRABAJO

La propia Administración, en el Procedimiento de Actuación para los Servicios de Prevencion de Riesgos Laborales frente a la exposición al sars-cov-2, reconoce que “Dado que el contacto con el virus puede afectar a entornos sanitarios y no sanitarios…,Es decir, que puede haber peligro en todas partes por lo que interesa a todas las trabajadoras discernir los riesgos que corren y actuar para evitarlos.

Todas deberíamos exigir además que nos hagan los tests específicos de detección del virus. Están negándose en la mayoría de los casos, más preocupados por ahorrar y asegurar sus beneficios que en salvar vidas, pero es necesario si se quiere controlar de verdad la pandemia.

Lo anterior es especialmente importante para quienes trabajan con personas de los grupos de riesgo o que merecen especial protección (ancianas, dependientes, con enfermedades asociadas, embarazadas, menores, en exclusión…), trabajadoras incluidas en los grupos de riesgo, y para quienes trabajan en entornos con pacientes infectados (personal sanitario y auxiliar, limpieza, catering…), o con materiales y objetos contaminados (lavandería, residuos, reciclaje y cocinas de centros sanitarios…)

COMO ACTUAR

Si se tienen síntomas (tos, fiebre, dificultad para respirar, dolor muscular, fatiga, diarrea…), hay que llamar a los teléfonos de información de la zona de residencia y al Centro de Atención Primaria (tu médica de cabecera) Es muy posible que si tenemos al menos dos de los tres primeros, nos den la baja por teléfono (cuarentena o aislamiento) para evitar que nos desplacemos al mismo.

Si no se tienen síntomas pero se ha estado en contacto con una persona que los tenía, debemos hacer lo mismo, pues si estaba enferma por el Covid-19 (SARS-Cov-2), dado que el virus se contagia fácilmente, es muy posible que nos hayamos contagiado. En el Centro de Atención Primaria te informarán, pero revisa también el punto 4 de Procedimiento de actuación frente a enfermedad por SARS-CoV-2 (COVID-19) y reclama la baja si lo consideras necesario.

En ambos casos, si te la deniegan, puedes intentar recurrir a sus superiores (inspección medica o tribunal médico), aunque no suele ser eficaz, porque pueden tardar mucho y son aún más restrictivos que las de Atención Primaria. Al menos así queda constancia, por si acaso.

En caso de ser personal sanitario o sociosanitario y tener síntomas o haber estado en contacto con enfermas de Covid-19, revisa el apartado TRABAJO CON PERSONAS SENSIBLES, más adelante, pues tienen protocolos diferentes.

Cada vez hay más trabajadoras que, sin tener síntomas evidentes de contagio, atraviesan momentos críticos de opresión y ansiedad, impidiéndoles manejarse con las aptitudes exigidas en su puesto, lo que las pone en riesgo a ellas y a quienes las rodean y que, a menudo, son tachadas injustamente de flojas e insolidarias. Tenemos que reclamar que se tengan en cuenta las situaciones psicológicas incapacitantes y se facilite la baja preceptiva. Pide que te pongan en contacto con la especialista en psiquiatría o psicología del Centro de Salud y habla con tu sindicato, si es tu caso.

Los partes de baja y alta sólo pueden ser dados por las profesionales del Servicio Público de Salud. Si te llaman de otro sitio diciendo que estás de alta y tienes que incorporarte (como una mutua o el servicio de prevención de la empresa), habla con tu médica de cabecera y, si te han engañado, denúncialo a Inspección de Trabajo y, si trabajas para centros sanitarios o sociosanitarios, también a los servicios de inspección sanitaria de tu comunidad autónoma.

El empresario está obligado a hacer los estudios de prevención y a informarte de los peligros que hay y de las medidas que está tomando para proteger vuestra salud. También debe darte la formación necesaria para que puedas enfrentarte a tu trabajo minimizando los riesgos.

Exige a los jefes que te faciliten los planes de prevención de riesgos de la empresa, -los generales y los específicos en relación al Coronavirus- y las medidas que está tomando para paliar la posibilidad de contagio. Pide también los planes y protocolos específicos de tu puesto de trabajo y que se impartan los cursos y la formación necesarias para trabajar en condiciones saludables.

Es muy importante que ésta y todas las comunicaciones con la empresa se hagan de forma que quede constancia fehaciente de la presentación y de su contenido. Como ahora no conviene mandar burofaxes para no poner en peligro a la gente de Correos, habrá que buscar otros medios, como registros, correos electrónicos, grabaciones de audio (las grabaciones de conversaciones en las que intervengas no tienen por qué ser avisadas, son legales y valen como prueba), testigos… y cualquier recurso que pueda ser utilizado como prueba.

Además, acostúmbrate a firmar con “NO CONFORME” o “CONFORMIDAD PENDIENTE DE REVISION”, y poner la fecha junto a la firma, a todo lo que te presenten para firmar. La empresa puede intentar buscarte las vueltas como represalia. Tienen que facilitarte una copia de todo lo que firmes.

Como la mayoría de los trabajos forman parte de una cadena, donde no sabes lo que hacen quienes te preceden y quienes te siguen, trata también de informarte, y tomar medidas en caso necesario, de cómo se están haciendo las cosas en los curros que te preceden y que te siguen en la cadena (por ejemplo si llevas un camión de ropa a lavandería desde un centro sanitario entérate de los servicios de los que viene, si ha tenido contacto con el virus, en qué condiciones se acumula y traslada esa ropa antes de ti y qué se hace con ella cuando la entregas)

Si piensas que la cosa corre prisa, o si la empresa no te facilita la información o si, aún con ella, no crees que se estén tomando las medidas adecuadas no esperes más y comunícale, por escrito si es posible, o por cualquier medio por el que quede constancia, las dificultades que encuentras para desempeñar tu trabajo debido a los riesgos que corres o que haces correr a otras, y que la empresa es y será responsable de los daños que pudieras sufrir o causar.

Comunícaselo también a los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales o de Salud Laboral de tu trabajo, si los hay, para que tomen las medidas oportunas.

Si se empeñan en que tienes que seguir currando en las mismas condiciones, exígeles que te lo den por escrito con fecha, firma y sello de la empresa.

Puedes apoyarte en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el real decreto sobre la protección contra los riesgos de exposición a agentes biológicos , la Guía Técnica que lo desarrolla y el real decreto de seguridad y salud en los lugares de trabajo, éste último para cosas no relacionadas con la exposición al virus, pero útil también para apretarles las tuercas. Puedes encontrar información adicional en ésta página del Ministerio de Sanidad

Ponte en contacto con la Inspección de Trabajo y comunícales la situación, pidiéndoles que intervengan. Haz lo mismo con los servicios de inspección sanitaria de los Ayuntamientos y las Consejerías de sanidad de las CCAA.

Entretanto, reúne todas las pruebas de la situación que puedas (fotos, grabaciones, testigos, documentos…) e intenta implicar a tus compañeras, para que te sirvan de apoyo. En la situación actual, se hace especialmente necesario unirse y difundir públicamente las situaciones que se están dando. Plantéate ponerte en contacto con los medios de difusión o redes que consideres más adecuados.

PARALIZAR LA ACTIVIDAD POR RIESGO DE CONTAGIO

Si crees que estás en riesgo inminente de contagio, por ejemplo porque estás trabajando sin protección adecuada con objetos contaminados o enfermos de Covid-19, puedes abandonar el trabajo, pero cúbrete las espaldas, por si acaso. Revisa el apartado PREVENCION, de la Guía laboral ante la emergencia sanitaria por el coronavirus (Covid-19).

Según la Guía para la actuación en el ámbito laboral en relación al nuevo coronavirus, del Ministerio de Trabajo, si consideras que hay un riesgo grave e inminente de contagio, puedes abandonar el trabajo sin sufrir represalias. Esto dice la Guía: “En relación al análisis de la gravedad exigida por el precepto, de existir riesgo de contagio, y en cuanto a las consecuencias dañinas de la exposición al virus, se puede afirmar que, de ser real esta posibilidad, su existencia con carácter general”. Es decir, el contagio por Covid-19 se considera grave en cualquier caso.

La ley (Art. 21 de la LPRL) en que se basa la Guía dice que el riesgo tiene que ser “grave e inminente”. Entendemos que, si se trabaja en entornos donde hay o ha habido recientemente enfermos, o con objetos contaminados, la inminencia del contagio es evidente, teniendo en cuenta la situación generalizada de ausencia de medios de protección eficaces.

Es fundamental comunicar de forma fehaciente el abandono y las causas. Por si la empresa quiere tomar represalias (por ejemplo acusarte de abandono de puesto para sancionarte o despedirte), es igual de importante que contactes inmediatamente con un abogado laboralista y tu sindicato. Una vez más, procúrate pruebas, testigos y comunícaselo a Inspección de Trabajo. Si curras en un centro sanitario puedes acudir también a los departamentos de Medicina Preventiva para informarte e informarles.

La empresa está obligada a tomar las medidas necesarias para que no te veas sometida a la amenaza.

Conviene llamar a los teléfonos de información para notificar las circunstancias y considerar pasos a seguir. Contacta con la médica de familia, explicándole el caso y pidiéndole las recomendaciones oportunas o la baja si lo ves necesario.

PERSONAS ESPECIALMENTE SENSIBLES A LA ENFERMEDAD (DE RIESGO)

En principio -por ahora-, la enfermedad provocada por el virus Covid-19 no es grave para la mayoría (una gripe) Sin embargo, su elevada capacidad de infectar unido a la alta incidencia y mortandad en algunos grupos de población, hace que tengamos que tener especial cuidado en algunas situaciones.

En el Procedimiento de Actuación para los Servicios de Prevencion de Riesgos Laborales frente a la exposición al sars-cov-2, vienen especificados los pocos casos que el ministerio reconoce de personas especialmente sensibles: La población con diabetes, enfermedad cardiovascular, incluida hipertensión, enfermedad pulmonar crónica, inmunodeficiencia, cáncer en fase de tratamiento activo, embarazo y mayores de 60 años. A pesar de que muchas muertes se producen por fallo multiórgánico, desde la actualización del 8 de Abril han eliminado las enfermedades hepática y renal crónicas como causa de riesgo. Ya sabes, están abaratando costes.

Seguramente habrás visto la propaganda del Ministerio “Guía de buenas prácticas en los centros de trabajo, donde dicen que si eres mayor, estás embarazada o tienes enfermedades, no tendrás que ir a trabajar. ES FALSO, pura publicidad; mira las guías del final del Procedimiento de Actuación donde el mismo Ministerio da las instrucciones a los servicios de prevención. Para garantizarles a las empresas su mano de obra, quienes acabamos pagando con nuestra salud y nuestro dinero (que es el que mantiene la Sanidad y a los empresarios) somos las trabajadoras.

Desde la actualización del 26 de Marzo, además, hay que pasar por los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales (que suelen estar a favor de los intereses del empresario) para que hagan un informe y te den una solución. En cualquier caso, dado que están publicitando en páginas oficiales y hasta en ruedas de prensa que, si te encuentras en una de las situaciones descritas, no hay que ir a currar y te tienen que dar la baja, habla primero con tu médica de cabecera y pídesela. Si al final acabas ante los citados servicios de prevención, comunica la situación, siguiendo los mismos cauces que se han explicado anteriormente. Es especialmente necesario aquí que muevas la cosa uniéndote a tus compañeras, y también fuera de la empresa, en las instancias oficiales y buscando el apoyo de tus iguales y afines.

Habrá que acreditar la enfermedad ante la empresa por lo que conviene tener los documentos preparados o conseguir que los servicios de salud nos los expidan.

Si el contraer la enfermedad se considera grave con carácter general, más aún lo es para las personas vulnerables, que tienen mayores probabilidades de sufrir complicaciones o incluso morir. Si piensas que estás en riesgo inminente de contagio, sigue las instrucciones del punto anterior para cesar el trabajo y alejarte del foco de peligro.

Teniendo en cuenta lo que dijimos de que tenemos que ser más precavidas dado que todo está en estudio, recomendamos que todas las personas que padezcan alguna enfermedad, aunque no estén incluidas en las del ministerio, inicien los trámites que hemos dicho, con la empresa, los servicios de prevención y los servicios sanitarios.

TRABAJO CON PERSONAS SENSIBLES

Si tu trabajo es con personas de riesgo o sensibles, es preceptivo que la empresa te facilite todo el material, para atenderlas adecuadamente. Hay que tratar la situación como si realmente estuvieras enferma, por el riesgo que hay de gravedad si contagias a alguien, por lo que no sólo debes exigir las medidas que te protejan a ti (como vimos en los anteriores apartados), sino también las que protejan a las personas de riesgo con las que convives. Pide a tu empresa la vestimenta y protecciones que eviten el contagio. Si no te las proporciona, sigue las instrucciones de trámites y denuncias descritos y haz responsable, de forma fehaciente, a quien de verdad lo es: quienes están por encima de ti.

En ésta página del Ministerio de Sanidad tienes informaciones varias que pueden servirte para evaluar la situación y tomar medidas. Hay información específica para residencias y otros centros, que pueden emplearse como referencia para otras situaciones. Sin embargo, e incidimos una vez más, ten presente que muchas medidas que se están tomando por parte de la Administración y empresas, se deciden o varían en función de intereses distintos a la salud, así que intenta evaluar la situación por ti misma y revisar los documentos cada poco por si cambian.

En cualquier caso, pide a tu empresa que te facilite las medidas que tenga previstas para evitar el contagio de las usuarias para las que trabajas, como los planes de contingencia, protocolos o los informes de prevención de riesgos laborales. En el caso de que estés contratada por una pero trabajes para otra, como externalizadas, de ETTs, etc., pide también los suyos y responsabiliza a ambas en las acciones que inicies. A menudo, una empresa presiona a la otra, pues son responsables de aquellas a quienes prestan sus servicios.

Si presentas síntomas, aunque sean leves, ponlo inmediatamente en conocimiento de la empresa y llama a los teléfonos de información y a tu centro de salud para solicitar la baja. Recuerda que, en general, se están dando las bajas por teléfono para evitar desplazamientos a personas con sospecha de infección. Si trabajas para un centro residencial te tendrían que llamar para hacerte el test específico del Covid-19, aunque, como con todo lo que suponga un gasto y dado que el Ministerio no se lo impone claramente, es muy posible que prefieran “ahorrarse” la prueba. Exige que te la hagan amparándote en el punto 8 de la Guía de prevención y control frente al COVID-19 en residencias de mayores y otros centros de servicios sociales de carácter residencial y en el punto C, 1, de la Guía de actuación frente a COVID-19 en los profesionales sanitarios y sociosanitarios (válido también para el personal esencial no sanitario, según el punto 10 de la Guía de prevención en residencias ya citada); a los 7 días de tener síntomas, si llevas 3 sin fiebre y no hay problemas respiratorios, te tienen que hacer la prueba.

¿Qué pasa si has tenido contacto estrecho con una persona con síntomas? Ahí las cosas se vuelven extrañas. Según el Procedimiento de actuación frente a enfermedad por SARS-CoV-2 (COVID-19) si has tenido contacto estrecho con una persona con síntomasNo se hará un seguimiento activo de los contactos, únicamente se les indicará realizar cuarentena domiciliaria durante 14 días”. En el mismo documento encontrarás la explicación de lo que consideran contacto estrecho y los distintos casos. Los tipos de riesgo por exposición, los encuentras en el Procedimiento de Actuación para los Servicios de Prevencion de Riesgos Laborales frente a la exposición al sars-cov-2.

A pesar de eso y de que, dado que atiendes a personas sensibles o enfermos, lo prudente sería evitar el contacto,según la Orden SND/265/2020 del Ministerio de Sanidad para residencias y centros sociosanitarios, “Si el personal sanitario médico, de enfermería o de otro tipo, ha tenido contacto estrecho con un caso posible o confirmado de COVID-19 y no presenta síntomas, seguirá realizando su actividad normal así como la vigilancia de síntomas”. En la Guía de actuación frente a COVID-19 en los profesionales sanitarios y sociosanitarios si has tenido contacto estrecho con un enfermo, sin protección, y no era realizando procedimientos de alto riesgo (que generen aerosoles), sigues trabajando como si nada. Por lo que parece, en el caso de personal sanitario y sociosanitario, les interesa más evitar que se gaste en contratación, que proteger la salud y la vida de las personas vulnerables, de las enfermas y de quienes las cuidan.

Lo sensato, si has tenido contacto estrecho con una persona con síntomas, es contactar directamente con atención primaria y pedir la cuarentena de dos semanas; haz recaer la responsabilidad en quien te exija que trabajes siendo aún posible transmisora del virus. Mira el apartado “Bajas por cuarentena e infección” de Guía laboral ante la emergencia sanitaria por el coronavirus (Covid-19)

En general, si ves que se están cometiendo abusos y aberraciones con personas internadas en centros sociosanitarios, dada su indefensión, puedes pedir que intervenga la inspección sanitaria de tu comunidad, según la Orden SND/275/2020. Los ayuntamientos también disponen de servicios de inspección. En la mayoría de los casos suele ser más efectivo y rápido sacarlo a la luz y difundirlo: denúncialo públicamente y contacta con organizaciones que trabajen con esas personas.

MEDIDAS DE PROTECCION Y EQUIPO DE PROTECCION INDIVIDUAL (EPI)

En estos momentos parece una mala broma hablar de las medidas de protección personal. Lo cierto es que nos están tomando el pelo. Para los estados y los empresarios, tener los productos necesarios para protegernos de la enfermedad, en una sociedad de mercado como es la capitalista, es una cuestión de precio, nada más. Y dinero hay, lo hemos generado nosotras, las trabajadoras, con nuestro esfuerzo; cuando quieren rescatar bancos, preparar o participar en guerras, mejorar la dotación para la represión policial, condonar deudas multimillonarias a los ricos, montar grandes eventos para sus negocios, y ese largo etcétera, el dinero aparece rápido.

Si no lo están sacando ahora es porque no quieren, seguramente pensando en gastárselo después rescatando bancos y grandes empresas, cuando venga la recesión que sigue a la crisis sanitaria. Están ahorrando a costa de nuestras vidas y las de las nuestras. No les creas cuando dicen que “no hay EPIs” o que no pueden contratar a más gente. No quieren que haya. Exijamos que haya para todas. La terrible realidad que estamos viviendo va confirmando, una vez más, lo que anarquistas y anarcosindicalistas hemos dicho siempre: los intereses de los poderosos y privilegiados son antagónicos a los de la población trabajadora, nosotras, la clase obrera.

La primera medida de protección es el conocimento, por lo que la medida de protección universal más importante, es la generalización del test específico de detección de la enfermedad. Saber dónde está el virus es la única forma de controlarlo.

En el ámbito del centro de trabajo es necesario exigir formación e información adecuadas. Los cursos tienen que generalizarse en todos los tajos, también sobre el uso de equipos de protección. La realidad actual es justo la contraria.

Como siempre, dejar constancia fehaciente y reunir pruebas, incluso aunque no consigamos lo que exigimos, nos permitirá más adelante reclamar o denunciar los daños que cause la inacción de los responsables.

En cuanto a medidas estructurales, organizativas, de higiene, etc. se puede encontrar información genérica en elProcedimiento de Actuación para los Servicios de Prevencion de Riesgos Laborales frente a la exposición al sars-cov-2, así como sobre EPIs (especialmente los anexos) En la página del Mº de Trabajo puedes encontrar abundante legislación y Guías sobre los EPIs. Aquí hay más información sobre uso de EPIs e higienización. Recuerda que los gastos corren a cargo de la empresa.

Todos los materiales del trabajo no desechables, incluidos los EPIs reutilizables, tienen que descontaminarlos y devolverlos al uso sin poner en riesgo a las trabajadoras y usando una línea de traslado y limpieza distinta del resto del material no afectado por Covid-19. Se están dando casos de sitios donde, fruto del desbordamiento general, pretenden descontaminar los enseres usados con pacientes infectadas, como la cubertería, por la misma cadena de lavado que el resto, o la ropa usada de y con las enfermas… ¡incluso intentando que los EPIs se “esterilicen” en los túneles de lavado de las cocinas!

Basándonos en lo que se publica y la precaución especial que hay que tener (pues aún se está estudiando el comportamiento y las consecuencias del virus), hay que intentar que las medidas que se tomen vayan más allá de lo que proponen las administraciones y empresas y se puede buscar que se tomen medidas de contratación, adecuación de puestos y jornadas, adecuación de EPIs, etc.

Por ejemplo, ya que hay que limpiar especialmente superficies y enseres, podemos pedir que se nos apliquen pluses o se contrate más gente para atención a enfermas, limpieza, lavandería, cocinas… Por ejemplo, puesto que la higiene es tan importante, además de los 20 minutos libres extra, para aseo, que prescribe el RD de riesgos biológicos (Art. 7), podemos exigir todo el tiempo necesario de aseo a lo largo de la jornada para lavarnos las manos y evitar contaminarnos o contaminar a otras. Por ejemplo, puesto que hay riesgo de infección a menos de dos metros de un foco, y están multando y agrediendo a la gente por la calle por ese motivo, en cualquier trabajo donde trabajemos a menor distancia con enfermas, objetos contaminados -fómites-, en zonas de condensación de pacientes u objetos (urgencias y habitaciones, camiones de residuos…) debemos exigir una protección mínima de mascarillas FFP2, batas y calzas desechables, guantes resistentes a virus, gafas de protección, etc. Ponte en contacto con el sindicato para orientarte.

En muchos casos, la fuerza colectiva generada por la gente al unirse, negándose a trabajar bajo riesgo y reclamando en común las protecciones, está consiguiendo que “aparezcan” mágicamente los EPIs donde antes era “imposible” porque no había. Haz magia; únete a tus compañeras.

No sirven de EPIs (equipos para protegerte) las mascarillas de papel ni las quirúrgicas, aunque te pongas diez; las protecciones que nos deben proporcionar tienen que estar homologadas (los datos vienen en la etiqueta, el envase o en el mismo producto) y así se les tiene que exigir, pero no debemos desdeñar el esfuerzo autogestionado de la gente que se dedica a crear y confeccionar dispositivos y EPIs o ayuda solidaria incluso desde la exclusión. Si tus jefes no te dan lo necesario, acepta el apoyo de otras trabajadoras y correspóndelas en sus necesidades.

Recurrir a otras compañeras de trabajo para no cometer los inevitables errores humanos, es de gran ayuda. Además del conocimiento, la protección se basa mucho en el sentido común, la atención puesta en lo que se hace, la ayuda mutua y la experiencia. Lee el resumen hecho por nuestras afiliadas del Carlos III de Madrid como ejemplo, aplicado a una situación hospitalaria.

No os dejéis seducir con la trampa de que somos “soldados en una guerra contra el virus”, “héroes de la sociedad”, ni “mártires”: somos trabajadoras. Lo único que busca ese fraude es militarizarnos, hacernos sentir importantes o culpables para convencernos de que arriesguemos nuestra salud y la de nuestras allegadas, sólo para ocultar su inutilidad y salvar los privilegios de los auténticos responsables de contagios y muertes: políticos, empresaurios, accionistas…

#SomosTrabajadorasNoSoldadosNiHeroesNiMartires
(comparte y distribuye esta etiqueta en tus redes)

Que salga a la luz la verdad de lo que está pasando y que no se salgan con la suya, intoxicando, mintiendo y haciendo actos, de cara a la galería. Contrarrestad sus Fake News difundiendo la verdad. Apoyad y no dejéis solas a las trabajadoras que están publicando y denunciando la cruda y brutal realidad.

Versión abreviada en PDF

13 Abr

[Crisis sanitaria] CNT-AIT Madrid rechaza la incorporación al trabajo de los sectores no esenciales

Desde la semana pasada, nos vienen avisando de que hoy lunes 13 de abril tendríamos que reincorporarnos a nuestros puestos de trabajo las personas que no realizamos tareas necesarias para contener la epidemia provocada por el COVID-19 y para mantener los suministros imprescindibles.

En primer lugar, debemos denunciar las condiciones de falta de seguridad en las que, quienes sí trabajan en tareas que el Estado ha considerado esenciales, están teniendo que desarrollar su trabajo durante todo el tiempo que llevamos en cuarentena. La falta de EPIs es generalizada en todos los sectores por lo que se han multiplicado los contagios, no sólo entre aquellas personas más expuestas al virus, sino también en quienes se supone que tienen trabajos de menor riesgo, como lxs trabajadoxs de correos, tercer sector en número de contagios.

El obligarnos a acudir de forma prematura a nuestros trabajos, poniendo innecesariamente en riesgo la salud de todas las personas trabajadoras, cuando además el desbordamiento del sistema sanitario está muy lejos de solucionarse, es cómo mínimo una temeridad.

Sin haber sido capaces de garantizar la salud de lxs trabajadorxs a su cargo, ni de conseguir imponer a las empresas de sectores esenciales que cumplan con los protocolos de seguridad, nos mandan a trabajar armados únicamente con un folleto del Ministerio de Sanidad que, para colmo, carga principalmente la responsabilidad de tomar las medidas de prevención sobre quienes trabajamos, y no sobre la empresa, que es, según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales quien debiera tenerla. Folleto que, además, lo que contiene son solo recomendaciones, de forma que su incumplimiento por parte de las empresas no es susceptible de ser sancionado y, en todo caso, el organismo encargado por velar por su cumplimiento, la Inspección de Trabajo, está tan desbordada como el propio sistema sanitario.

Aquí os dejamos el documento del Ministerio de Sanidad. No es muy largo y se lee con facilidad. No es que nos proteja mucho, pero lo poco que hace, hay que conocerlo.

https://www.mscbs.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/GUIA110420172227802.pdf

Recordad, las personas que estéis exentas de acudir al trabajo, tanto por si estáis entre los grupos de riesgo, como por tener síntomas de contagio, que si no acudís al trabajo, tenéis que comunicarlo a la empresa. Además debéis hacerlo por escrito, para que quede constancia. Igualmente recordad que tenéis derecho a la baja médica.

Por último, los derechos laborales siguen vigentes y las medidas que se han ido tomando durante el estado de alarma también, por lo que os dejamos también el enlace a la guía en la que recogemos las principales medidas laborales que se han ido publicando en los últimos días:

https://cntmadrid.org/coronavirus-informacion-laboral/

La patronal manda y el gobierno obedece:
sus beneficios están por encima de nuestra vida.

02 Abr

CORONAVIRUS: INFORMACIÓN LABORAL

INFORMACIÓN LABORAL RELACIONADA CON EL CORONAVIRUS

[Última Actualización 01/04/2020]

Versión en PDF

Hemos recogido esta información básica respecto a las situaciones laborales que se están dando provocadas por la expansión del coronavirus (COVID-19). Tened en cuenta que este informe está actualizado a 1 de abril, dado que el Gobierno está publicando medidas casi a diario, y que a veces una medida nueva contradice a otra anterior, estad atentxs a las nuevas informaciones que se vayan publicando.

Si queréis consultar los distintos decretos publicados por el Gobierno, estos son los enlaces:
Decreto del 17 de marzo, medidas económicas:
https://www.boe.es/eli/es/rdl/2020/03/17/8/dof/spa/pdf
Decreto del 27 de marzo, medidas económicas:
https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/28/pdfs/BOE-A-2020-4152.pdf
Decreto de 28 de marzo sobre los permisos retribuidos:
https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/29/pdfs/BOE-A-2020-4166.pdf

En primer lugar, y como norma genérica, tanto si tenéis que ausentaros del trabajo por cuarentena o infección, como si es por cuidado de personas dependientes, es importante que lo comuniquéis por escrito y de forma inmediata a la empresa.

Los juzgados están cerrados, salvo para casos urgentes de ERE, ERTE o vulneración de derechos fundamentales. Los plazos judiciales han sido suspendidos durante el estado de alarma.

Recordad que esta es una guía que recoge nuestros derechos como trabajadorxs, derechos que las empresas tienen la costumbre de vulnerar. La mayoría de incumplimientos legales por parte de las empresas no tienen mayor consecuencia que las exiguas indemnizaciones que nos reconoce la ley. Por ello, nuestra mejor defensa es organizarnos con nuestrxs compañerxs de trabajo y conocer nuestros derechos.

Como en todas las guías, no podemos resolver todas las situaciones. Si tenéis dudas que no resolvamos aquí o si vuestra empresa no cumple, escribidnos a los correos de los sindicatos de la Federación Local de la CNT de Madrid:

Sindicato de Enseñanza e Intervención Social: ensemad@riseup.net
Sindicato de Metal, Minería y Química: metal@cntmadrid.org
Sindicato de Oficios Varios (resto de sectores): cntait@sovmadrid.org

PREVENCIÓN
El Ministerio de Trabajo ha emitido una pequeña guía de prevención de riesgos laborales al respecto del contagio. Podéis consultarla aquí:
https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/PrevencionRRLL_COVID-19.pdf

De forma genérica, las empresas tienen la obligación de proporcionar medidas de protección (mascarilla, guantes, etc.) y garantizar la distancia mínima entre trabajadorxs así como la higiene necesaria en los puestos de trabajo.

Muchas empresas están incumpliendo estas medidas, hay que denunciarlas. En esta página encontrarás información para interponer denuncias en Inspección de Trabajo:
http://www.mitramiss.gob.es/itss/web/Atencion_al_Ciudadano/COMO_DENUNCIAR_ITSS.html

En casos extremos puede paralizarse la producción. Aunque la ley de prevención ya reconoce a lxs trabajadorxs el derecho a suspender la actividad en caso de peligro grave e inminente, en la modificación del estado de alarma publicada el 17 de marzo, se advierte que “se suspenderá la actividad de cualquier establecimiento que, a juicio de la autoridad competente, pueda suponer un riesgo de contagio por las condiciones en las que se esté desarrollando.” Lo que facilita bastante el ejercicio de este derecho. Pese a todo, si en tu empresa se dan estas circunstancias, lo recomendable es que os organicéis el máximo de trabajadorxs para paralizar la producción y lo notifiquéis tanto a Inspección de Trabajo como a la policía para que constate la situación de riesgo en vuestra empresa.

DESPIDOS, ERTES Y ERES
El sábado 27 de marzo el gobierno ha publicado un decreto anunciado como prohibición del despido. Únicamente supone que no se podrán alegar causas vinculadas al COVID-19 para plantear despidos objetivos. Estas causas son las detalladas en el anterior decreto para la aplicación de ERTEs por fuerza mayor y las causas económicas, técnicas, organizativas y de producción. Que podéis consultar muy poquito más abajo.

En la práctica esto supone que, si tu empresa te despide amparándose en cualquiera de estas causas, tu despido será improcedente y tendrá una indemnización de 33 días/año trabajado (45 para personas con antigüedad anterior a 2012). Así que el tan cacareado anuncio, al final se queda en que a la empresa le sale 13 días/año trabajado más caro despedirnos.

Si pese a todo, tu empresa decide despedirte en lugar de aplicarte un ERTE, o mandarte a casa con el nuevo permiso retribuido, pueden pasar dos cosas:
– Que te lo intente colar como objetivo o disciplinario. En este caso tienes que denunciar en el plazo de 20 días (en este momento cuentan a partir de que se levante el estado de alarma).
– Que, aunque te lo presente por causas objetivas te reconozca el improcedente y te page la indemnización que te corresponda. Jurídicamente no puedes hacer nada.

Los despidos disciplinarios y los de causas objetivas no vinculados al COVID 19, siguen pudiendo hacerlos, si bien, también pueden reclamarse judicialmente si las causas alegadas no son legales o no están suficientemente acreditadas.
En cualquiera de los casos, comprueba que tu finiquito sea correcto.

No obstante, siempre es posible mejorar, o echar atrás cualquier decisión de la empresa mediante la presión sindical, sobre todo si la plantilla esta organizada y actúa en conjunto.

Por último, si has sido despedido, sea por la causa que sea, tienes derecho a la prestación por desempleo si cumples los requisitos necesarios, y aunque hayas decidido recurrir el despido.

NOVEDADES QUE AFECTAN A LOS ERTES PUBLICADAS EN EL DECRETO DEL 28 DE MARZO
El nuevo decreto prohíbe, parcialmente, los ERTES en las actividades que han considerado esenciales (los centros, servicios y establecimientos sanitarios, que determine el Ministerio de Sanidad, así como los centros sociales de mayores, personas dependientes o personas con discapacidad). Lo que quiere decir que, en este tipo de trabajos, si se plantea una reducción o suspensión de la actividad, la autoridad laboral será quién fije en qué términos, y no la empresa.

Otra novedad aprobada este sábado 28, es que para las personas con contratos temporales, (incluidos los formativos, de relevo o de interinidad), el tiempo que estén afectadas por ERTE no computará en la duración de su contrato. Es decir, que si tienes un contrato temporal de tres meses, que terminaría el 10 de mayo, pero has pasado un mes con el contrato suspendido por un ERTE vinculado COVD-19, este mes no cuenta para la duración de tu contrato, por lo que la finalización del contrato sería un mes más tarde, en este caso el 10 de junio.

Respecto a los ERTES por fuerza mayor vinculados al COVID-19, el decreto aclara que la duración máxima de los mismos será hasta la finalización del estado de alarma.

Si tu empresa declara un ERTE que posteriormente se reconociera como fraudulento, la responsabilidad corresponderá a la empresa, y es a la empresa a quien le corresponderá devolver al SEPE el importe de las prestaciones por desempleo que hubiesen cobrado sus trabajadoxs. Obviamente, si la empresa pretende que trabajes durante el tiempo reducido o suspendido de tu contrato, está actuando fraudulentamente y pues denunciarlo a Inspección de trabajo, y excepcionalmente para los ERTEs vinculados al COVID-19, a hacienda y/o a la policía o guardia civil.

El decreto también aclara, que el efecto retroactivo de los ERTEs vinculados al COVID, solo es aplicable a los ERTEs por fuerza mayor, los amparados en causas económicas u organizativas tendrán fecha de inicio a partir de comunicar el ERTE a la autoridad laboral.

Por otro lado, el decreto confirma que es la empresa quien tiene que realizar las gestiones para el cobro de la prestación de desempleo, que será total o parcial en función de que el ERTE presentado sea de suspensión o de reducción de jornada. Para poder realizar estas gestiones, la empresa debe contar con nuestra autorización, ya que nos está representando ante el SEPE.

Además, el decreto aclara que las mejoras en la prestación del desempleo aprobadas por el decreto del 17 de marzo, tendrán carácter retroactivo y se aplicarán a todos lxs afectadxs por ERTEs vinculados al COVID-19 que se hayan tramitado antes de la fecha de la publicación del decreto.

Como hemos explicado arriba, no puede haber despidos por causas objetivas vinculados al COVID-19.

Las posibles paralizaciones o reducciones de actividad impuestas por la empresa no pueden resolverse en despidos. Lo que sí permite la legislación a las empresas es modificar (reducciones de jornada) o suspender la relación laboral mediante un ERTE (Expediente de Regularación Temporal de Empleo) que tiene carácter temporal, y no un ERE, que tiene carácter definitivo y no es aplicable a la situación actual.

El Gobierno, a través del decreto del 17 de marzo, facilita la presentación y tramitación de ERTEs a las empresas cuya actividad se ha visto afectada por el COVID-19.

Las empresas pueden presentar el ERTE por “fuerza mayor” cuando se vean afectadas por:
– Cierres decretados por el Estado.
– Reducción de la actividad a causa de: las restricciones a la movilidad y medidas de cuarentena, falta de suministros y contagio de la plantilla.

También pueden presentar ERTE por causa económica, técnica, organizativa y de producción.

En ambos casos, el ERTE puede suponer la suspensión temporal de los contratos o la reducción de la jornada entre un 10 y un 70%.

Estas son las medidas tomadas que nos interesa saber como trabajadorxs:
ERTE por causa de fuerza mayor
La empresa deberá comunicar su solicitud de inicio de procedimiento de ERTE a las personas trabajadoras. También tiene que trasladar el informe que justifica su petición y la documentación acreditativa (si la hay), a lxs representantes (comité), en caso de que lxs haya.

El ERTE tiene que ser aprobado por la autoridad laboral en un plazo de cinco días; por su parte, Inspección de Trabajo tiene que emitir un informe que se limita a constatar que existen las causas de fuerza mayor, también en un plazo de cinco días.

Es la empresa quien decide qué medidas tomar sobre la aplicación de medidas de suspensión de los contratos o reducción de jornada.

Las medidas podrán tener carácter retroactivo hasta la fecha causante del hecho de fuerza mayor.

ERTE por causa económica, técnica, organizativa y de producción
Las novedades que incluye el decreto de 17 de marzo son:
– Se permite a las empresas negociar el ERTE durante el periodo de consultas con los sindicatos más representativos del sector, en caso de que no exista comité de empresa y aún cuando estos sindicatos no tuvieran ningún afiliadx en la empresa. Si tampoco se creara la mesa de negociación con lxs representantes de los sindicatos ajenos a la empresa, entonces se integraría la comisión negociadora con tres trabajadorxs elegidxs por la plantilla.
– Se da un plazo de cinco días para constituir la comisión representativa para la negociación del ERTE.
– El periodo de consultas se limita a siete días.
– El informe de Inspección de Trabajo tiene que estar en un plazo de siete días.
– El ERTE será efectivo sólo a partir de ser comunicados a la autoridad laboral.

Efectos del ERTE
Durante el tiempo que estés afectadx por un ERTE causado por la situación excepcional creada por el COVID-19:
– Tienes derecho al subsidio de desempleo tanto si te suspenden el contrato como si te reducen la jornada (en este caso en la proporción de la jornada que te hayan reducido).
– Si estás afectadx por un ERTE de suspensión del contrato laboral, no tienes derecho a indemnización. No se trata de un despido, sino de una suspensión temporal; de forma que, al terminar la situación extraordinaria, te reincorporas a tu puesto de trabajo con todos tus derechos.
– La empresa está obligada a abonar todos los salarios pendientes antes de cesar temporalmente tu contrato.
– Tus cotizaciones se considerarán al 100 % de la jornada.
– Tendrás derecho a la prestación del subsidio por desempleo aún cuando no tengas el tiempo mínimo cotizado.
– El tiempo que cobres el paro por esta causa, no se descontará de tu total acumulado para futuras situaciones de desempleo.
– Lxs trabajadorxs fijos discontinuos y quienes tienen trabajos fijos y periódicos y cuya actividad no se vaya a reactivar debido al COVID-19, podrán cobrar la prestación de desempleo durante un máximo de 90 días. Se calculará el tiempo de su actividad habitual comparando con el año anterior.
– Por el decreto de 29 de marzo, contratos temporales, (incluidos los formativos, de relevo o de interinidad), el tiempo que estén afectadas por ERTE no computará en la duración de su contrato. Esto lo hemos explicado algo más arriba.
– El tiempo que estés afectadx por un ERTE no genera derecho a vacaciones.
– Todo esto sólo es aplicable si tu contrato es anterior a la declaración de la crisis provocada por el COVID-19.

Es importante conocer los trámites necesarios para la presentación de ERTEs, porque si tu empresa no ha seguido los procedimientos establecidos para la declaración de un ERTE este puede ser recurrido.
Y sobre todo:
1 – Cualquier situación que te plantee la empresa debe hacerlo por escrito.
2 – FIRMA NO CONFORME, ya sea un despido, una imposición de adelanto de vacaciones, una reducción o modificación de jornada o una imposición de teletrabajo que, recuerda, no debe suponer ningún tipo de gasto para lxs trabajadorxs, ni ninguna modificación salarial ni de otro tipo.

PERMISO RETRIBUIDO
El último decreto del gobierno (hasta el momento) obliga a las empresas a aplicar un permiso retribuido recuperable, de carácter obligatorio, entre el 30 de marzo y el 9 de abril de 2020, ambos inclusive, a todxs sxs empleadxs que no realicen una actividad laboral calificada como esencial.

Durante el tiempo que estés de permiso obligatorio tendrás derecho a cobrar tu salario como si estuvieras yendo a trabajar, incluyendo salario base y complementos salariales.

Este permiso es obligatorio para todas las personas que trabajan por cuenta ajena en las actividades que no fueron paralizadas en por el decreto del 14 de marzo que declaraba el estado de alarma, exceptuando los siguientes casos:
– Quienes presten servicios en los sectores calificados o en las divisiones o líneas de producción declaradas como esenciales. Podéis consultar el listado de actividades esenciales en el anexo del decreto os ponemos de nuevo el enlace, este listado puede ser modificado por el ministerio de sanidad;
https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/29/pdfs/BOE-A-2020-4166.pdf
– Quienes tengáis vuestro contrato suspendido o este en trámite de suspenderse a consecuencia de un ERTE, en el periodo de tiempo que se ha fijado para el permiso.
– Quienes estéis de baja.
– Quienes puedan trabajar de manera no presencial.

El decreto fija que lxs trabajadorxs estamos obligadxs a devolver a la empresa las horas que no hayamos trabajado durante el permiso. Y pone también algunas condiciones para su recuperación:
– La recuperación de horas tendrá que hacerse desde que finalice el estado de alarma hasta el 31 de diciembre de este año.
– La forma en que se haga esta recuperación de horas tiene que negociarse entre la empresa y lxs trabajadorxs, a través del comité de empresa, si no lo hay de una comisión de sindicatos representativos, aunque no tengan ningún afiliado en la empresa, y si esto tampoco es posible, se negociaría con tres trabajadorxs elegidos por la plantilla.
– La comisión negociadora, se conforme como se conforme, tiene un plazo de cinco días para constituirse. El plazo máximo para llegar a un acuerdo es de siete días.
– Cualquiera de las partes podrá acordar la sustitución del periodo de consultas por los procedimientos de mediación y arbitraje.
– El acuerdo podrá afectar a todas las horas recuperables, o una parte de ellas. Fijará también el periodo en que se recuperarán las horas y el tiempo mínimo con que la empresa debe comunicar al trabajadxr cuando debe recuperar las horas, aunque el preaviso.
– En caso de no alcanzarse un acuerdo, la empresa puede decidir ella sólo como se recuperan las horas, con la única condición de comunicarlo en un plazo de siete días.
– En cualquier caso, la recuperación de estas horas no podrá suponer el incumplimiento de los periodos mínimos de descanso diario y semanal previstos en la ley y en el convenio colectivo, el establecimiento de un plazo de preaviso inferior al recogido en el artículo 34.2 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, ni la superación de la jornada máxima anual prevista en el convenio colectivo que sea de aplicación.
– Asimismo, deberán ser respetados los derechos de conciliación de la vida personal, laboral y familiar reconocidos legal y convencionalmente.

En caso de ser necesario, las empresas podrán establecer un número mínimo de plantilla que continuará trabajando de manera presencial o los turnos de trabajo estrictamente necesarios para el mantenimiento de la actividad indispensable. Para esta situación se tendrá como referencia la actividad de un fin de semana ordinario o de un festivo.

Como veis después de dar muchas vueltas, el decreto permite a las empresas imponer la forma en que se van a recuperar las horas. De nuevo sólo la presión de una plantilla organizada podrá impedir que las empresas abusen de su posición de fuerza.

BAJAS POR CUARENTENA E INFECCIÓN
Se ha publicado que las bajas por cuarentena e infección de coronavirus (COVID-19) se considerarán bajas por contingencia profesional como los accidentes laborales. Esto no es exactamente así, la baja por cuarentena se asimila a la baja por accidente laboral, solo en lo relativo a la prestación económica. Esto quiere decir:
– Que la baja es en realidad por enfermedad común por lo que no son aplicables los posibles complementos de baja por accidente laboral que pudieran recogerse en los distintos convenios.
– Que las personas en cuarentena cobrarán al 75 % de la base reguladora desde el primer día de baja y no desde el cuarto día. Esto es aplicable también a las personas que trabajan bajo el régimen de autónomos.
– Por último, que el coste de las bajas por contagio o cuarentena va a correr a cargo de la Seguridad Social, y no de las empresas ni de las mutuas como correspondería.

Como los servicios de salud están saturados, hay bastante retraso en la tramitación de las bajas. Por lo que nos comentan lxs compañerxs, en este momento las bajas pueden tramitarse por teléfono. Aunque luego tengas que ir al centro de salud a recoger el parte, la fecha de la baja será la del día de la llamada.

Por otro lado, no se están testeando a lxs enfermxs, por lo que hay que estar atentos a la causa de baja; ya que si no es específicamente por COVID-19 o por cuarentena, no tendrá derecho a la asimilación de la cuantía a la de accidente laboral.

CONCILIACIÓN FAMILIAR
En este apartado hay bastantes novedades. Para empezar, lo convierte en un derecho, por lo que la empresa no puede negarse; si bien el decreto insiste en que la solicitud debe ser debidamente acreditada, y “razonable y proporcionada” respecto a la situación de la empresa, e insta a la búsqueda de acuerdo entre las partes.

Se reconoce derecho de reducción de jornada a quienes acrediten deberes de cuidado a familiares hasta segundo grado y cónyuge o pareja de hecho. Sin embargo, limita la aplicación de este decreto a la atención de personas cuya dependencia esté vinculada al COVID-19, incluyendo las derivadas de los cierres provocados por órdenes del Gobierno, o si el/la cuidadora habitual no puede hacerlo a consecuencia del COVID-19.

Se puede reclamar reducción de jornada (de hasta el 100%), cambio de turno o de horario, cambio de centro de trabajo o de funciones, teletrabajo, flexibilización de la jornada… En todo caso el decreto vuelve a hablar de que la solicitud debe estar justificada y ser “razonable y proporcionada” y exige que se intente un acuerdo con la empresa.

La reducción/modificación de jornada debe solicitarse con 24h de antelación y, si ya se estaba disfrutando de alguna adaptación de jornada por conciliación, se tiene derecho a modificar las condiciones si las circunstancias han cambiado por causa del COVID-19.

La reducción de jornada NO la paga la empresa, por lo que el salario se reducirá proporcionalmente a la reducción de jornada que se disfrute.

TELETRABAJO
El Gobierno no ha impuesto el teletrabajo a las empresas, pero sí lo recomienda, condicionando su implantación a que sea “técnica y razonablemente posible” y “si el esfuerzo de adaptación necesario resulta proporcionado”. Además, indica que las empresas deben recurrir al teletrabajo de manera prioritaria antes de imponer ceses temporales o reducciones de jornada. También el Gobierno permite a las empresas en las que no existiera teletrabajo previo a esta crisis realizar la evaluación de riesgos laborales, de manera excepcional, a través de una autoevaluación realizada por la propia persona trabajadora.

Recuerda que los gastos derivados del teletrabajo corren a cargo de la empresa, que debe proporcionarte los materiales necesarios para su realización. Igualmente, la empresa no puede modificar tus condiciones laborales (horarios, descansos, complementos salariales…).

VACACIONES
Algunas empresas están obligando a coger las vacaciones. Aunque las vacaciones deben ser pactadas (y comunicadas con dos meses de antelación), si tu empresa te obliga a coger las vacaciones, estás obligadx a disfrutarlas, a pesar de que la actuación de la empresa pudiera no ser legal. En este caso, se debe denunciar antes de que se cumpla el plazo de veinte días (en este momento suspendido hasta la finalización del estado de alarma).

TRABAJADORXS POR CUENTA PROPIA
Dado que los cambios legislativos son constantes no hemos podido todavía destacar aquellos aspectos más relevantes que afectarán a lxs autónomxs tras la aprobación de una serie de medidas implementadas ayer en Consejo de ministros y que aparecen en el BOE de hoy, miércoles 1 de abril:
https://www.boe.es/boe/dias/2020/04/01/pdfs/BOE-A-2020-4208.pdf

02 Abr

Comunicado CNT-AIT Toulouse.

TRABAJADOR DE LA AERONÁUTICA: ¿PRODUCIR SÍ, PERO PARA QUIÉN Y POR QUÉ?

La pandemia continúa devastando el mundo. Todos son afectados, viejos, jóvenes, cajeros,  médicos. Incluso los diputados actuales o exministros … El Presidente de la República fue muy claro: estamos en guerra, y para ganar esta guerra debes quedarte en casa. El Estado pagará en su totalidad a quienes se refugien.

Sí, pero aquí, nuevamente, las palabras políticas son una mierda. Se nos dice que gobernar es prever: Se han sido incapaces de planear abastecerse de máscaras, pruebas, medicamentos que habrían ayudado a detener la propagación de la enfermedad. Cuando Macron prometió que a todos los trabajadores que no trabajan se les pagaría a cualquier costo que sea, no había previsto las consecuencias.

Como resultado, ahora que han hecho sus cálculos, ya no quieren asumir elcosto de su improvisación, y somos nosotros a quienes pedimos asumir los riesgos de su estupidez pagando con nuestra salud y tal vez nuestra vida, mientras volvemosa trabajo.

Empleados de la industria aeronáutica, por lo tanto, recibimos correos electrónicos de nuestros queridos managers de recursos humanos que nos ruegan que regresemos a trabajar para salvar la empresa. ¿Su principal argumento? Extracto del correo electrónico que recibimos: «Incluso si el Estado se comunica sobre el pago de sus promesas mientras estéis bajo de paro técnico, es la compañía la que tendrá que adelantar los salarios y no estamos seguros de que el Estado nos reembolse». En otras palabras, debido a que los patrones no confían en que el Estado cumpla sus promesas, ¡se nos pide que nosotros evitemos el vacío en la tesorería de las empresas que se crearía si no trabajamos, y tenemos que correr todos los riesgos!

Para tratar de tranquilizarnos, los jefes están adulando. Nos describen todas las buenas medidas que nos han puesto en práctica: desinfectante, gel hidroalcohólico, recorrido diario de desinfección por saneamiento, grupos de trabajo en pequeños números, protocolo para respetar las distancias de seguridad, usar una máscara si es necesario … Muchas preocupaciones agradables para que volvamos al trabajo. Por otro lado, ni una palabra sobre la instalación de lavamanos con control no manual, lo que sólo evitaría transformar los grifos en una fuente de recontaminación de las manos…

Para respaldar su solicitud, los patrones se unen a nosotros con una carta firmada por tres ministros, Lemaire [economía], Pénicaud[trabajo] y Véran [Salud] que lloran «es crucial que las fábricas de producción puedan continuar trabajando en territorio francés». Una carta de ministros del mismo Estado cuyo los patrones mismo nos dicen que no están seguro de que cumplirá sus promesas…

#ESTADO_ASESINO # SINDICATOS_TRAIDORES

Como los managers de recursos humanos no son completamente estúpidos y saben que solo tenemos una moderada confianza en la palabra del Estado y sus representantes, para terminar de tranquilizarnos se unen a nosotros una carta firmada por los sindicatos (CFE-CGC,CFDT y FO metalurgia) y confirman que un «Comitéde Empresa extraordinario(CSE)ha emitido una opinión favorable sobre el regreso al trabajo en las condiciones que hemos definido juntos». En otras palabras, los sindicatos han acordado con los jefes cómo vamos a ser explotados. Cuando le decimos que los sindicatos están allí para discutir la longitud de nuestras cadenas o el grosor de la máscara, ¡esto se confirma una vez más!

Seamos claros: no es que estemos en contra de crear o producir bienes, ni que el riesgo nos asuste. Pero incluso si eso significa poner en peligro nuestra salud y la denuestras familias, queremos que sea ÚTIL para todos. En la pandemia actual y la economía mundial detenida, ¿cuál es el significado y la utilidad de trabajar «como siempre»? Aceptamos volver a trabajar a pesar del riesgo, pero para producir equipos médicos, respiradores, camas de hospital, máscaras, desinfectantes, en resumen, cosas que son realmente necesarias y socialmente útiles. ¿AIRBUS y sus subcontratistas continuarán fabricando y montando equipos militares?

Somos nosotros, los trabajadores, quienes producimos toda la riqueza. Somos nosotros los que colectivamente tenemos el poder de detener esta locura en primer lugar al negarnos a trabajar mediante la retirada o una huelga general, y luego al tomar las herramientas deproducción y hacer que funcionen para el bien colectivo. ¡NUESTRAS VIDAS VALEN MÁS QUE SUS GANANCIAS!

Trabajadores del sector aeronáutico de la CNT-AIT
contact [at] cntaittoulouse.lautre.net – http://cntaittoulouse.lautre.net
Facebook: @ cnt.ait.toulouse / @ chats.noirs.turbulents

01 Abr

COVID 19 – SOLIDARIDAD CON LAS TRABAJADORAS EN BANGLADESH

Pdf difusión:
https://sovmadrid.org/wp-content/uploads/2020/03/BASF_COVID_19-ca.pdf

La pandemia de Covid19 es global y afectará a todos los países sin distinción.
Los países occidentales como España o Italia ya están fuertemente afectados, debido a la insuficiencia de
la infraestructura médica o al número insuficiente de equipos de protección, como máscaras.
En los llamados países pobres, la situación es aún peor. A veces falta el mínimo básico, comenzando con el jabón, cuando sabemos que el primer gesto de barrera es lavarse las manos regularmente.
Compañeros de la sección de la AIT en Bangladesh, BASF-AIT,
juntos con compañeros australianos, están lanzando una campaña de recaudación de fondos para comprar y distribuir jabón a las trabajadoras en las plantaciones de té en Shyllet. Se encuentran
entre los más pobres y más explotados de Bangladesh, y a menudo sobreviven con menos de 2 euros al día para ellos y sus familias.
Las donaciones en Euro se pueden hacer en línea en la siguiente
dirección:
https://www.gofundme.com/f/solidarite-bangladesh-basf

Para obtener más información sobre BASF-AIT, puede leer esta entrevista: BASF (BANGLADESH ANARCHOSYNDICALIST FEDERATION): cómo llegamos al anarcosindicalismo http://blog.cnt-ait.info/post/2019/03/24/Bangladesh-es

27 Mar

Contra la insensatez, la experiencia. Comunicado de la Sección de Sanidad

Entre tantos medios de información y desinformación queremos ofrecer datos de la gente que está viviendo más de cerca esta pandemia: celadoras, auxiliares, enfermeras, médicas y limpiadoras de los hospitales. Cada una con una experiencia, cada cual con su impotencia y su desesperación.

Desde Madrid, donde en teoría están los hospitales más grandes, con más medios y más especializados; hasta los hospitales más pequeños o de otras provincias de España como Salamanca o Valladolid y de pueblos de Cáceres y de Lugo. Toda la sanidad de la geografía española está viéndose afectada por la mala gestión de políticos, asesores y gestores de hospitales. Una mala previsión, aún teniendo tan cerca el ejemplo de Italia, y una inadecuada toma de decisiones continua sigue poniendo a todo el personal sanitario y, por ende, a toda la ciudadanía, constantemente en peligro.

Estos profesionales nos cuentan desde el Gregorio Marañón, La Paz y el 12 de Octubre que las urgencias son un auténtico desastre en términos de falta de protocolos organizativos, de riesgos laborales y formación del personal. Esto se traduce en: trabajar sin material o compartirlo, como es el caso de las gafas y las batas o las mezclas de gel alcohólico con agua “para que dure más”; el material aparece cuando el personal presiona a las autoridades responsables del hospital; distribución no igualitaria del material de protección por jerarquía, de modo que las limpiadoras, aun siendo las más expuestas, son las que menos medios de protección reciben; los protocolos de actuación están en constante cambio, el que se debía seguir ayer, no vale hoy e irónicamente se va adaptando a la cantidad de material que existe y no a información sobre el comportamiento del propio virus. La movilización del personal de muchos otros servicios a urgencias y la falta de formación del personal en el ámbito de las enfermedades infecciosas están provocando un mal funcionamiento, además del desbordamiento, de este. Residentes de familia, de anestesia o de cardiología, poco familiarizadas en su mayoría con las urgencias de este tipo y menos formadas en protocolos de actuación contra estas enfermedades están al frente de los contagiados que, por su número, no tienen ni medios ni tiempo ni espacio para atender.

Además, muchos profesionales que se saben contagiados por las condiciones en que están desarrollando su labor, están siendo obligadas bajo su propia ética personal o profesional, a seguir trabajando en las mismas condiciones.

Desde otras partes de España aunque con los mismos problemas técnicos y organizativos, hospitales más pequeños están sufriendo la retirada de parte de su material, como respiradores, que están siendo enviados a Madrid, dejando estos centros con un número irrisorio de los más que reconocidos necesarios aparatos. Las urgencias de estos otros hospitales de fuera de Madrid, aunque les llegó más tarde, ya llevan algunos días desbordados y, según los informantes de La Moncloa, esto sigue subiendo. La improvisación de habitaciones de aislamiento, UVIs y pasillos como salas de exploración se están convirtiendo en una rutina del personal que, como ya hemos dicho, está poco o nada familiarizado con este tipo de enfermedades.

Otra visión totalmente opuesta y que muestra un buen ejemplo y halo de esperanza es el trabajo en las plantas (que no en las urgencias) del hospital Carlos III. Estos profesionales sanitarios, desde médicas hasta limpiadoras, están formadas en materias infecciosas (recordamos que fue el hospital que trató a enfermos de ébola) lo que les permite, aun con una cantidad reducida de material, exprimir las posibilidades de este sin exponerse a contagiarse, trabajar en un ambiente de mayor tranquilidad y seguridad y ofrecer a enfermos y sus familias (algo que parece haberse olvidado con tanto encierro y aislamiento) una mejor y mayor asistencia sanitaria. En este lugar se trabaja con protocolos muy establecidos e interiorizados por el personal que, ojalá, los gerentes y directores del resto de hospitales estuvieran dispuestos a imitar.

Afiliadas de CNT-AIT de Madrid que trabajan en este hospital nos han hecho llegar la forma en que el Carlos III aborda la actual pandemia siguiendo sus protocolos, que ha demostrado ser eficaz en la contención y tratamiento de las epidemias. Creemos de extrema necesidad su implantación generalizada en todos los centros públicos y privados donde haya que tratar pacientes con el coronavirus, con la inevitable inversión en recursos por parte de empresarios, accionistas y el Estado. Reproducimos su carta:

(…) Fruto de la experiencia con el Ébola, tenemos actualmente 3 plantas dedicadas al coronavirus. A todas las habitaciones se les ha añadido una ventana cerrada en cada puerta, para poder comunicarnos con el exterior y así también estar pendientes de los enfermos y de nuestros compañeros cuando entran dentro de la habitación. Tenemos un libro de registro donde apuntamos todas nuestras entradas: quién entra, nombre, DNI, teléfono, hora de entrada, salida y quién está de espejo.

Siempre tenemos a una persona fuera de la habitación, a la que llamamos espejo, que será la encargada de dar toda la cobertura necesaria a los compañeros que están dentro, auxiliará en todo lo que necesiten y, al final, les ayudará a salir de la habitación sin cometer errores, por si el que está dentro se pone nervioso/a.

Dentro de la habitación tenemos 3 cubos negros para los desechos:

  • Uno con bolsa azul, donde se deposita la ropa usada de los pacientes. Esta bolsa se saca fuera cuando está llena, siguiendo un procedimiento que consiste en: primero, sacarla del cubo negro, se la rocía de Virkon1 y se le pasa al compañero/a que está fuera de la habitación; después, la persona que está fuera la recibe sin tocarla en otra bolsa azul, que cierra y vuelve a rociar con Virkon; de ahí pasa a la jaula2 que será llevada normalmente al servicio de lencería para ser lavada. Como el servicio de lencería de la Comunidad al que lo mandamos está privatizado, no sabemos cómo manipulan allí la ropa.
  • Los otros dos cubos negros que hay dentro de la habitación son para residuos de los enfermos o para todo el material desechable de los trabajadores que entran a la habitación a atender a los pacientes (los restos de comida, esponjitas, sueros, medicamentos sobrantes, pañales, empapadores, botellas de agua, vasos de plástico, gasas, etc) y para lo desechable relacionado con nuestra seguridad, como nuestras batas, mascarillas, guantes…

Dentro de la habitación habrá una mesilla cerca de la puerta, en la que tendremos Virkon, alcohol, Purell (desinfectante para uso en la piel), una caja de guantes de la talla L -por si es necesario colocarnos algún guante en algún momento puntual-, bateas (recipientes) desechables de cartón, esponjitas, bolsas azules para ropa, bolsas verdes grandes y bolsas verdes pequeñas (necesarias para desechar pañales, empapadores o todo el material residual para el aseo del paciente). También tendremos un bote amarillo para desechar todo material punzante que, cuando esté lleno, será arrojado en un contenedor negro.

Estos contenedores, cuando estén llenos, se cerrarán, se rociarán con Virkon y se las entregaremos a nuestro espejo, que los recogerá y las volverá a rociar con Virkon. Así pasarán al servicio de limpieza que los recogerá y los llevará al sitio indicado para su destrucción.

Fuera de la habitación tendremos otra mesilla que tendrá: Virkon, alcohol, Purell, bateas desechables, guantes, mascarillas quirúrgicas, batas verdes, bolsas azules para ropa, verdes grandes y pequeñas, empapadores y toallitas antisépticas y desinfectantes y otro cubo negro para desechar lo que necesitemos.

Haremos una reunión para repartir todos los pacientes a varios tándems formados por una TCAE (Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería) y una enfermera, según el personal del que dispongamos. Antes de entrar a las habitaciones, cada grupo valorará quién entra, a dónde y qué es lo que se va a hacer. Para ahorrar material sin correr riesgos y poder atender a los pacientes adecuadamente, sobre todo a los que son dependientes por lo que hay que cubrir sus necesidades básicas (comer, aseo personal, tomar medicación, tranquilizarles, etc.), pasaremos por todas las habitaciones que nos toquen con la misma bata quirúrgica, mascarilla FPP2 y gafas estancas, y nos iremos cambiando los guantes (que llevaremos en dos pares uno por encima del otro para ir cambiándolos sin riesgo a contacto), una bata verde desechable y una mascarilla quirúrgica que habremos puesto, antes de entrar, por encima de las FPP2. En cada habitación, antes de salir para la siguiente, desecharemos la bata verde, los guantes y la mascarilla quirúrgica, manteniendo la bata quirúrgica, la mascarilla FFP2 y las gafas estancas. Por supuesto que cualquier tándem TCAE-enfermera necesitará el apoyo de otro grupo desde fuera, por lo que siempre habrá alguien pendiente de nosotras. Nuestro espejo estará esperando con un empapador en el suelo de la salida de la habitación y nos echará Virkon en nuestros zuecos; pasaremos a la siguiente habitación y nos colocaremos de nuevo una bata verde, los guantes y otra mascarilla quirúrgica por delante de la FFP2. Cuando terminemos todas nuestras habitaciones, desecharemos en un cubo amarillo nuestras gafas estancas para que sean rociadas con alcohol, luego lavadas con agua y jabón y secadas, para volver a utilizarlas. Nuestra mascarilla FFP2 la introduciremos en una bolsa de plástico con nuestro nombre, y utilizaremos la misma todo el turno que trabajemos. El personal que está de espejo fuera de las habitaciones, se colocará una bata verde, mascarilla quirúrgica y gafas no estancas.

Dentro de la habitación tendremos un termómetro para cada enfermo y un manguito para cada dos enfermos. Cada vez que tengamos que tomar tensiones o saturación, introduciremos los aparatos necesarios; al salir, nuestro espejo los recibirá en la puerta cuando hayamos terminado, a las ruedas les echará Virkon y lo demás lo limpiará con toallitas desinfectantes. Irá apuntando en una hoja desde el exterior todas las constantes que le vayamos diciendo, ya que no podemos meter papel y boli en cada habitación para escribir.

La comida se servirá en envases desechables, que se tirarán a los cubos negros. Se sacará de la habitación lo imprescindible y siempre después de ser rociado con Virkon. Para cualquier acción que no requiera el contacto con el paciente, como introducir comidas, sacar un fallecido dentro de su bolsa sellada (a la que habremos rociado previamente con Virkon) o cualquier otro acto sin contacto y a distancia, se utilizará la bata verde, mascarilla FPP2 y gafas no estancas, puesto que no hay riesgo de secreciones, ni de contacto con gotas portadoras del virus.

El personal de limpieza pertenece a una empresa privada, pues está externalizado, y usan el mismo procedimiento que nosotras, aunque están utilizando el material de enfermería porque su empresa no les provee de lo necesario (…)

Por todo esto, exigimos una mayor organización de urgencias y plantas de todos los hospitales españoles, formación explícita de las trabajadoras para enfrentarse a esta situación, así como material suficiente para proteger a profesionales (sean empleados públicos o privados) y enfermos que no sea retirado de otros hospitales o centros asistenciales. Además, reconocemos el enorme esfuerzo físico y moral de todas estas sanitarias que están trabajando a destajo y en las peores condiciones, así como de los enfermos y familiares que, obligados a estar en los hospitales, son testigos de la falta de medios y organización.


1. Virkon es un producto desinfectante eficaz contra los virus de uso sanitario.
2. Las jaulas son carros con forma de jaula que se utilizan para la acumulación y el traslado de ropa y otros enseres en grandes cantidades.

Sección Sanidad CNT-AIT Madrid